
Detente.
quedate ahí mismo.
no sigas.
es que entre tanto seguir e intentar, se me acabaron las ideas.
mi mente está en blanco.
mi alma impura
y mi corazón hecho pedazos.
eres tan importante para mí?
a veces llego a pensar que no, pero no puedo engañarme a mí mismo.
no puedo parar de pensar.
de tratar de darme cuenta, de descifrar el puzzle en mi cabeza.
pero uno nunca se termina de conocer a sí mismo, menos a los demás.
tu ausencia me deja un vacío impresionante en todo,
hasta en el más mínimo de los detalles.
pero tú decidiste algo.
yo no estoy en ese algo.
lástima.
no sé, ahora me tiraría desde un décimo piso,
pero la vida no acaba aquí.
como lo dije: nunca va a haber alguien que te quiera, te respete, te valore y se las haya jugado tanto como lo hice yo.
pero todo fué EN VANO.
2 comentarios:
es que entre tanto seguir e intentar, se me acabaron las ideas.
y cuando creo que tengo nuevas, me doy cuenta que te las robé de tu caja blanca.
esa que te compraste cuando fuimos a providencia, donde me dijiste que guardarías tus días.
No abandones, Nicolás. No abandones a tu propio ser.
Publicar un comentario en la entrada